domingo, 31 de marzo de 2013

PROCESO DE CONVERSIÓN A LA IGLESIA EVANGÉLICA


Mi conversión a la Iglesia Evangélica

Fue una mañana de verano que mamá decidió invitar a unos evangélicos a casa para que nos hablaran un poco de Cristo y de las bases de su fe indeble.

 
Fue sin duda un 19 de marzo, al promediar las 10:00 a.m, es imposible poder olvidar ese momento;  era cinco personas, nos saludaron con mucho afecto, el líder de ellos luego de saludarnos y mostrar su gran alegría de llegar a un hogar por invitación de los propietarios de la casa, saco su Biblia y empezó hablar específicamente del pasaje ubicado en el evangelio de Juan capítulo 3 “Jesús y Nicodemo”, él enfatizaba sobre el nacer del agua y del espíritu.

Anotaba cada cosa que él decía, los textos, las palabras claves, y ellos estaban asombrados por mi (aunque no sabía por qué). Al concluir nos invitaron a hacer la oración de fe y mi madre y yo aceptamos y pasamos a ser nuevas cristianas evangélicas.

Casi ya para retirarse de nuestra casa la mujer más anciana del grupo se me acerco y me dijo: “Dios te va a usar mucho, hablaras lenguas extrañas, cuando eso pase no te asustes, es la manifestación del Espíritu Santo, él te ha dado algo muy especial…”

Sus palabras me dejaron algo meditabunda, qué era eso que Dios me había dado que yo aún no entendía.

Empieza la carrera…

Al día siguiente empezamos a ir a la iglesia de ellos, Iglesia de Dios, quedaba en una avenida cerca a mi casa. (era anexo de la primera iglesia que visite).

La primera predicación que escuche allí, era la interpretación del sueño de Daniel, todo lo registraba en mi libreta para repasarlo en casa.

Así empezaron a transcurrir los primeros meses de oración intensa y de asistencia diaria a la congregación evangélica.

Para los que no saben absolutamente nada de evangélicos y sólo los relacionan como “los que tocan las puertas con sus biblias en mano”, les comentaré, que sus cultos normalmente duran 2 horas diarias. La congregación a la que asistía ofrecía reuniones congregacionales diarias de 7:30 p.m. a 9:30 p.m.

Las mujeres usaban todas faldas largas basándose en el texto bíblico…. Y los hombres se vestían formales ya que la mayoría dirigía los cultos o predicaba; son los hombres exclusivamente los que pueden dirigir un culto y predicar la Palabra de Dios en un sermón dirigido para la Congregación.

No me costó mucho adaptarme a esta nueva vida, recuerdo con cariño las palabras de mi hermano Charles cuando se enteró que me había convertido en evangélica: “Hermanita, nunca te vas a casar, a qué hombre le va a gustar verte con faldas largas, además no asisten a fiestas”


Hermanito, nunca voy a olvidar esas palabras…

2 comentarios:

  1. como siempre Charles motivador! yo recuerdo que tenias muxo admiradores en la F

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  2. jajaja... que raro nunca conocí ninguno...

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